Me levante haciéndole entender a Jared que todo había quedado claro, aunque no era así. ¿A que me iba a dedicar? Intente ignorar todo y buscar la causa de que me encontrara en esa situación: Lara. Me despedí con la mano de Jared y salí en misión de búsqueda. Pronto me di cuenta de que la casa era más grande de lo que parecía, es mas, tras quince minutos deambulando encontré la salida del edificio. Mire la fachada asombrado. Se trataba de un complejo de apartamentos. Por un momento imaginé todas las reformas que habían hecho falta para que el interior pareciera una casa normal y corriente. Volví a entrar y por fin encontré a alguien, aunque no era quien quería encontrarme.
-entonces ¿te quedaras?- pregunto Tecno nada mas verme.
-si- conteste con un sonrisa dibujada- pero solo si me llevas a donde este Lara, tengo que hablar con ella-
El chaval me devolvió la sonrisa con entusiasmo.
-¡por aquí!- exclamo señalando el fondo del pasillo.
Empecé a caminar tras el lentamente.
- ¿Qué edad tienes?- pregunte inocentemente
- 54 años- contesto cortándome en seco.
Creo que no volví a hablar hasta que llegamos al cuarto de Lara, el cual después de haberlo buscado tanto resulto ser contiguo a donde había pasado la noche. Me dispuse a tocar en la puerta, pero antes de que mis nudillos llegaran a rozar la madera una voz me invito a entrar. Tecno me hizo una señal y se fue por donde había venido.
-hola- susurre abriendo la puerta.
-hola, que, ¿Cómo estas?- pregunto Lara. Estaba de espaldas a la puerta recostada en un sofá, viendo la televisión. Giro el cuello para verme a lo que respondí:
-bien, gracias por preguntar-
-pasa y cierra la puerta, ponte cómodo- dijo dejándome un hueco en el sofá. Me senté como pude y la mire, ya enfrente de ella, de nuevo aquellos ojos marrones.
-¡despierta! –Exclamo al verme embelesado y tras esto decidió tomar la delantera- ¿ya sabes si te vas a unir a nuestro grupo?-
-¿Por qué todo el mundo pregunta lo mismo?- repliqué. Lara respondió con una sonrisa. Luego aparto la mirada.
- todos los que vuelven de la muerte quedan aislados del resto de la gente. Puede parecer un sueño hecho realidad eso de no envejecer, pero poco a poco te das cuanta de que no es así. Tus familiares, amigos y conocidos mueren dejándote solo.- su voz emitía tristeza, ahora entendía la insistente pregunta de tecno. No quise ni imaginar por lo que habría pasado a una edad tan temprana.
-eso no me preocupa yo siempre he estado solo- Entonces clavo su mirada en mi a lo que añadí intentando cambiar de tema- lo único que necesito para unirme a ustedes es saber a que se dedican-
Lara suspiró profundamente, tomándose su tiempo para contestar.
-ejercer nuestra ley-
-Vaya respuesta, me has dejado mas confundido que cuando hable Jared.- ante tal respuesta sonto una corta carcajada.
- a ver, lo que tendrás que hacer es ejercer de silla eléctrica-
-yo no soy un asesino-
-y todos esos psicópatas que quedan impunes por falta de pruebas o por errores de la policía-
-¿Cómo el guardaespaldas del doctor Smith o con el agente Steve?- grite
Ella bajo la mirada y contesto con algo parecido a un susurro:
-en toda guerra mueren civiles-
Se notaba en su voz que no estaba de acuerdo con todo aquello; es mas, su voz mostraba miedo. Toda la ira que me había invadido segundos atrás desapareció. Moví los labios sin emitir ningún sonido recitando las palabras “lo siento Steve, pero no puedo continuar con lo que empezó”
-¡esta bien, me has convencido!- exclame- creo que me quedare un tiempo por estos lares.
Aun con la cabeza baja y entre risas afirmó:
-estás loco- es ese momento vi mi oportunidad. “si, estoy loco, pero por ti” cruzo a la velocidad de la luz mi cabeza en busca de mis cuerdas vocales, pero dichas palabras no tuvieron tiempo de ser pronunciadas. Ese momento casi mágico fue estropeado por el salto de tecno desde la puerta.
-te vas a quedar- gritaba alegremente enrollado a mi cuello como una bufanda.
-no deberías escuchar las conversaciones de los demás- le riñó Lara.
- Tecno, ¿tienes hambre?-interrumpí. Este asintió con la cabeza-¿me llevas a la cocina?-
- ¡ven! – exclamo agarrando mi mano.
- Lara después tengo que hablar contigo- fue lo que me dio tiempo a decir antes de que aquel renacuajo me sacara a la fuerza. Mientras corríamos por la casa me di cuenta de lo raro que era todo en aquel lugar. Era la segunda vez que hablaba con Lara y casi me declaro. ¿En que estaba pensando?
La estampa me sorprendió. Sully estaba en los fogones cocinando algo que olía delicioso. Todo era demasiado familiar. A parte de tecno, Sully y yo habían dos personas más en la habitación. Jared, que estaba sentado a la espera, y un chico cuyo nombre desconocía pero le recordaba de la vigilancia, que se encontraba mirando por una de las ventanas.
-¡Jared, adivina!- exclamo tecno delatando nuestra presencia- Mike ha decidido quedarse con nosotros- en su cara, Tecno, mostraba una sonrisa de oreja a oreja que no fue compartida por los que allí nos encontrábamos.
Jared levantó la mirada con un gesto de aprobación, sin embargo la tensión cargaba el ambiente. El chico de la ventana se giro bruscamente como si algo le hubiera molestado:
-¿esto es real, ese payaso se va a unir a nosotros? No me hagas reír-
-¿y por qué no Travis? ¿Quién eres tú para decir que no vale?- me defendió Tecno.
-el segundo al mando- contestó
-sí, pero yo soy el primero- interrumpió Jared- además, el ha demostrado mucho más que tu Travis-
-a si, ¿Qué ha hecho este niñato que sea digno de mi atención?- replico Travis.
Jared se levanto y camino hasta quedar a pocos centímetros del oído de de Travis:
-¿Qué te parece haber derrotado a Orion cuando aún era humano?-
Los ojos de Travis se iluminaron, me lanzo una mirada de desprecio y salió de la habitación.
-¿Por qué se ha puesto así?- pregunte.
-no le suele gustar conocer gente nueva- respondió Sully – ya se acostumbrara. Pero ahora a comer que esto ya está listo-
Todos nos sentamos en la mesa y empezamos a servirnos del gran bol de pasta que Sully había preparado. Pronto todo el mundo se había hartado, menos yo que desde que estaba en aquel lugar parecía que mi estomago fuera incapaz de llenarse. Mientras tragaba sin cesar me fije en Sully. No tenía la misma mirada de psicópata que días atrás. Sus vacios ojos se habían llenado de luz y color.
-¿y quién va a entrenar al nuevo?- pregunto Sully interrumpiendo mis pensamientos.
- pues había pensado en hacerlo yo mismo- contesto Jared.
-no sé, tu sueles estar muy ocupado- corto Sully.
Ambos me miraron esperando mi respuesta
-esto…-conteste a sus mirada todavía con la boca llena- ¿Qué queréis decir con entrenarme?-
-pues tendrás que aprender lo necesario para que cumplas con los encargos- contestaron a la vez, aunque lo que querían decir era que me iban a convertir en un asesino, que no me hacía mucha gracia, pero ya lo había aceptado.
- si tengo que elegir prefiero que sea Lara- entrenar con alguien significa pasar mucho tiempo junto a esa persona.
- parece que no se puede evitar- concluyo Jared con una leve sonrisa-
Pero yo que tú me, de todos nosotros ella es la que más duro trabaja-
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