miércoles, 31 de marzo de 2010

Capitulo 3: Vigilancia

Día 1:
Por un casual del destino he visto a Lara es la calle. No pensaba que la volvería a ver. Era una ocasión que no podía desperdiciar así que decidí seguirla. Me ha conducido hasta una antigua nave industrial donde había una especie de reunión. Ya estoy decidido, voy a descubrir su secreto.
Día 2:
Ya tengo todo lo necesario para espiar el lugar. He conseguido unos prismáticos, he alquilado la nave industrial de enfrente que resulto más barata de lo que pensaba. Vamos que está todo listo sólo tengo que ir cada noche.
Día 3:
Hoy he llegado bastante temprano, lo que me ha permitido ver quién es el que abre el recinto. Se trata de un chico con el pelo anaranjado ni muy largo ni muy corto. No aparentaba más de 20 años y su cara mostraba una clara sonrisa. Era bastante increíble que una persona de ese aspecto anduviera con ese tipo de gente. Era un grupo de diez personas de las cuales tres parecían normales, aunque lo único que podía ver eran sus caras ya que todos llevaban unas largas gabardinas grises. La gente empezó a aparecer alrededor de las nueve y salieron al cabo de una hora.
Día 4:
Hoy empezare a hacer una lista de las personas que se reúnen en el lugar. Quizás así pueda descubrir algo más. Aunque de todos modos no puedo saber lo que ocurre en el interior y la intriga me mata. ¿Y si compro unos micros de estos que usa la policía? Me pregunto cuánto valdrán, bueno, ya lo pensaré.
Día 5:
Los micros e pasan un poco de mi presupuesto, pero cobro mañana así que los comprare. Además no puedo aguantar más. Hay una chica que me intriga.
Siempre lleva un rifle a la espalda lo que da un poco de mal rollo. Ella es una chica no muy alta, rubia y bastante guapa, pero no es mi tipo. Creo que mi trauma con las rubias no está superado aun. Aunque parece un poco frágil se nota que es solo su apariencia ya que el arma que carga no parece de aficionados. Tiene un color azul metalizado y parece que este hecho a medida para ella, no obstante debe de pesar lo suyo. Siempre llega con un tipo que contrasta totalmente con ella. Alto, de piel oscura y se nota que va con frecuencia al gimnasio, incluso llevando la larga gabardina gris. Es más, por su actitud de llevar gafas de sol por la noche deduzco que se trata de una persona muy prepotente.


Día 6:
Ya compre los micros, mañana los colocaré. Lo más a destacar del día es que no han ido ni mis rifle ni míster cachas. A parte de eso ha sido un día delo más normal, eso si me he dado cuenta de que siempre aparecen en parejas. Seguramente se agrupan así.
Día 7:
Al fin puedo enterarme de lo que hablan. Sin embargo no me he enterado de mucho. Parecía una subasta en la que nombraron a varias personas, algunas más conocidas que otras. Cualquiera que lo escuchara pensaría en el terrorismo o en la mafia, pero de todos modos no tengo ni idea de lo quieren o de lo que piensan hacer. En fin, lo único que he podido sacar en claro son unos cuantos nombres. La chica del rifle se llama Sally y su compañero Orión. También el nombre del chico del pelo anaranjado, que parece ser el jefe del grupo, Jared.
Día 8:
Me he informado a cerca de las personas nombradas ayer. Todas tienen un alto poder económico, pero lo más extraño de todo es que la mitad o han desaparecido o han muerto (que lo descubrí, después de buscar varias horas en internet, al poner las noticias). Puede que sea una coincidencia. Es extremadamente difícil que estén relacionados. De todos modos, comprobare si los nombres de hoy coinciden con los de las noticias de mañana por si acaso.
Día 9:
No me lo puedo creer, ha vuelto a pasar. Quizás sea el momento de llamar a la policía, pero me da un poco de rabia. Yo fui quien descubrió toda esa trama y seguro que no me ignoraran de nuevo. Ahora que lo pienso, seguramente ni siquiera me tomen en serio. La última vez también fui ignorado. Paralelamente, también quiero saber lo que ocurre. No hago más que oír cosas extrañas como “cerrar el flujo”. Que no sé en qué consiste, pero si sé que cobran por ello. Bueno, tengo tiempo para pensar en ello.
Día 10:
Hoy tengo nuevas. En primer lugar, el grupo se hace llamar los semimuertos. En segundo lugar, van a tener un invitado mañana. Un tal Doctor Smith. Y por último, ya sé el nombre de la persona que acompaña a Lara. Es un tal Gradar del cual hoy es la primera vez que le he oído hablar. Me recuerda a uno de estos antiguos samuráis.
Día 11:
El día ha empezado como siempre. Se han reunido todos y han esperado al doctor que ha llegado acompañado con su guardaespaldas. Este ha entrado en el edificio después de negociar un poco ha pagado 200.000 euros a cambio de lo que llaman cerrar el flujo. Por lo poco que entendí eso era el primer pago y que debía repetirlo cada diez años. Algo bastante extraño. Que quería decir todo aquello, no hacían más que suceder cosas extrañas y me sentía como si me encontrara en medio de un huracán de dudas, pero no eran nada en comparación de lo que iba a ocurrir. Salieron tres personas del local. El doctor, su guardaespaldas y Jared. Yo no me perdía detalle con los prismáticos. Entonces lo oí. Jared dijo “vera doctor, espero que nuestro trato quede en secreto y por lo tanto no me gustaría que quedara ningún testigo de lo que acaba de ocurrir”. Al acabar de decir esto se dio la vuelta y a su vez salió por la puerta Sully. Sully en un instante salto sobre el guardaespaldas apoyando su pie derecho en el pecho de este produciendo que perdiera el equilibrio. Sully, ayudada por la gravedad, quedo de pie sobre el pecho del pobre hombre que aun estaba conmocionado por el golpe. Ella no dudo. Tiro de la correa que mantenía el rifle colgado de su espalda hasta acomodarlo a su hombro, apunto a la cabeza del que se encontraba en el suelo dejando el cañón a menos de cinco centímetros y disparó. Esto provoco un geiser de sangre que mancho la ropa de Sully, aunque no parecía importarle y ademas desato un estado de pánico en el doctor que no alcanzaba a correr todo lo que quería.
¿Qué acababa de ocurrir?, ¿era real? Es la segunda vez que presencio un asesinato. Y que voy a hacer, supongo que tendré que pensarlo. De lo único que estoy seguro en estos momentos es que tengo que hacer algo.
Día 12:
el cuerpo ya no está y parece que todo ha vuelto a la normalidad, pero no es así. Yo vi lo que vi y no me voy a estar quieto, tengo que detener a esta gente.
Día 13:
Se acabo lo de observar desde lejos, tengo que involucrarme, y no puedo llamar a la policía. Después de ver como acababa una chica de 50 kilos con un matón de 110 no creo que puedan hacer mucho contra ellos. Además, seguro que intentaran simplemente detenerlos y no pienso dejar que muera más gente y cada día cuenta.
Día 14:
Es el momento de combatir el fuego con fuego. Ya sé lo que haré. Voy a matarlos. Puede que no sea lo más correcto, pero sí que es la mejor opción que veo. Una bomba no creo que sea tan difícil de hacer.

1 comentario:

  1. vengaaaaaaaaaa nennnnnnnnnn sube el ultimo capitulo que stoy intrigaoo....jejejej¬¬

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